Capitulo 25: A quoi ca sert l'amour (¿para que sirve el amor?)
Fuera de la casa del azabache, la eriza rosada intentaba
escuchar algo pegada en la puerta principal sin embargo no lo lograba con un
gesto de frustración se alejo de la puerta azotando su bota contra la acera
–Piensa Amy, ¿por donde puedes verlos?- pensaba mientras miraba la casa de
shadow
-Con razón es amigo de Rouge, se nota que es muy pero muy
rico- comento en voz baja caminando en círculos cerca de su casa- los ricos
siempre buscan la manera de ganar, y eso equivale a que si este erizo esta
interesado en la chica, aria lo que fuera por quedársela, y eso significa que
tendre a chili para mi sola, creo que mi suerte esta cambiando- con una sonrisa
maliciosa en su rostro y la puerta principal de la casa del erizo abriéndose la
chica se escondio rápidamente detrás de los botes de basura con cámara en mano,
lista para grabar cada segundo.
Frente a ella la murciélago salía con el ramo de rosas un
poco mas aliviada, detrás el azabache que la tomaba de la mano, acto seguido la
chica se giro para darle un beso en la mejilla y agradecerle por el regalo y
porque la había escuchado, este solo asintió acompañándola a tomar un taxi para
que volviera a su casa sana y salva, Amy quien había grabado cada momento
guardo la cámara y salio de su escondite cuando diviso a Shadow volviendo a su
casa con esa mirada de pocos amigos característica.
-Veo que te diviertes mucho con ella, pensé que todo el
teatro ese de la apuesta se quedaría únicamente en la casa de Rouge- amy se
colocó frente a frente de shadow como una detective lista para sacarle
respuestas al acusado.
-¿Y a ti que se te ofrece?, ¿Qué no deberías estar
limpiando?- se detuvo mirando fríamente a la eriza quien se rio internamente-
vamos, no te hagas el que no sabes nada, yo sé que estás loco por esa chica,
créeme yo puedo ofrecerte la oportunidad de que te la quedes-
-Yo no suelo jugar sucio, no me hace falta hacerlo
-Yo creo que sí, ella está metiendo las narices donde no
la llaman y si tu no me ayudas a quitarla de mi camino, yo lo are de una manera
en la que ni chili ni tu la van a volver a ver
-Si te atreves a tocarle un solo cabello a Shad, me
encargare de que tu “carita de angel” se pudra en la cárcel de mobius, además
de que al idiota de tu amante le dare un buen escarmiento, asi que aléjate de
ella y de mi también
-Huy, el niño rico ya se enojo, tan solo escúchame y tu
sabras si aceptarme o no, bien sabes que nos conviene a los dos, yo te dare a
Shad en bandeja de plata para ti solo, ¿o acaso no es eso lo que quieres?
Shadow guardo silencio un segundo, cambiando su mirada a
una calculadora y pensativa, lo que hizo sentirse triunfante a amy, lo tenia
justo donde lo quería.
-No tienes por qué responderme, tu mirada lo dice todo,
mira tú quieres quedarte a Shad yo quiero quedarme con Chili y juntos podemos
separarlos, ¿te interesa?
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Chili se encontraba de vuelta en la casa, sigilosamente
buscaba en las habitaciones a Amy quien no se encontraba, por un momento creyo
que le había dado otro ataque de celos y se había regresado a su casa, cosa que
le preocupaba ya que tendría que encontrar la manera de hacerla entrar en razón
pues sus tardes y noches divertidas con ella no quería interrumpirlas por
simples celos infantiles.
Un poco intranquilo se recostó sobre la cama percatándose
de las migajas de pasta sucre en la cama lo que lo llevo a ver la cajita de la
panadería sobre la mesa de noche junto a la lámpara, extrañado la tomo y reviso
el contenido donde solo habían mas migajas y el nombre de la pastelería.
-Esta es una de las pastelerías mas caras de Mobius,
¿acaso Shad compro algo y no me trajo nada?, no, ella no aria eso, siempre me
comparte de su comida y mas cuando se tratan de postres siempre compra para dos
no solo para ella- levantándose de la cama el can comenzó a buscar entre el
armario en busca de algo sospechoso- esto no me agrada, hay un aroma extraño
por aquí- acercándose a la silla pudo percibir el aroma del perfume de shadow,
ya con la furia recorriendo su cuerpo comenzó a buscar entre las demás
habitaciones algunas pruebas sobre una infidelidad
Buscando entre el armario de la sala se percato de la
enorme caja que le había llegado un dia antes a la jovencita, sacando su
contenido: La rosa color vino.
Por la puerta principal la azabache entraba con el ramo
de rosas entre sus manos, percatándose del perro que tenia la rosa que le había
regalado shadow, su piel se puso palida y ella entro en un estado de shock por
la impresión, tirando las llaves y las rosas al suelo.
-¿podrías explicarme qué demonios es esto!?- grito chili
con el arreglo entre sus manos acercándose peligrosamente a la chica quien
temblaba sin poder articular ni una sola palabra
-Y-yo..
-Estuviste con ese otra vez, ¿verdad!?- tiro el arreglo
rompiendo la bola de cristal asustando aun mas a la jovencita que cerro los
ojos fuertemente mirando a otro lado.
-Solamente me pidió perdón- titubeante, temblorosa y
asustada Shad intentaba ver a chili quien ya tenia una mirada mas que
enfurecida- no es lo que tu crees- comento cuando se percato de que chili
comenzó a olerla, encontrando el aroma del perfume del erizo.
-¿Entonces me puedes explicar porque hueles a el!?, ¿te
has estado acostando con el a mis espaldas, no es asi!?
-No, ya te dije que no, yo te amo a ti, y nadamas a ti,
te juro que no he hecho nada con el, solo fui a devolverle algo que me presto y
ya!- contesto con lagrimas en sus mejillas, firme de lo que hablaba sin
titubear para que chili le creyera
-Mas te vale que no estés viendo a ese erizo de nuevo,
porque si no vas a conocerme enojado- respondio tomando a la chica fuertemente
por la cintura pegándola a su cuerpo- Tu eres de mi propiedad y nadie mas que
yo puede tocarte, mirarte y hablarte, ¿entendiste!?
-S-si..- contesto con el corazón casi saliéndosele del
pecho, la respiración agitada y el terror de que chili la lastimase en sus ojos
-¿No vas a volverlo a ver, cierto, “querida”!?- dijo de
manera amenazante acariciando la espalda de la chica haciéndola estremecer y
ponerse tensa, a lo cual negó con la cabeza tragando saliva, temiendo por lo
que sospechaba pasaría después.
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Por la madrugada la eriza rosada regresaba a la casa de
su amante bastante feliz, el plan que tenia correría a la perfeccion y se
quedaría como ama de todos los bienes de la casa del can y la murciélago al
igual que de su adorado amante, percatándose de que todo estaba desarreglado y
que habían rotos de vidrio en el suelo con algunas marcas de sangre la chica
pensaba que su “novio” se había desecho de la joven azabache cosa que era
mentira cuando la vio durmiendo en la habitación de los dos, sin embargo notaba
que el rostro de la mayor estaba empapado en lágrimas y temblaba un poco
moviéndose de un lado a otro inquieta.
-Seguramente tiene una pesadilla, pobrecita- dijo en tono
sinico y se dirigio hacia donde chili dormia acariciando su peludo pecho-
Cariño, despierta tengo que hablarte sobre algo, Chili- susurro moviéndolo
suavemente para que este se despertara.
-Mhh.. ¿Qué quieres Amy?- gruño abriendo un ojo topándose
con la mirada de la eriza
-Necesitaba hablar contigo sobre tu querida Shad, un
pajarito me dijo que te engaña- dijo susurrante, el perro un poco irritado
salio de la cama dejando sola a la azabache y tomando del brazo a amy para
sacarla de la habitación al pasillo.
-Ya lo se, hace rato encontré todos los regalos que le
dio
-¿entonces que sigue haciendo aquí!?, correla de una vez,
sacala
-Oyeme, te dije que cuando me aburriera de ella, y
todavía no lo hago asi que te aguantas
-Oh si claro primero ella, y yo que!?
-Tu quisiste aceptar esto asi que te aguantas, si no, la
puerta esta muy abierta
-Ash!!, ¿Qué tengo que hacer para que me pongas
atención!?, ¿matarla!?
-No seas exagerada, la necesitamos viva, despues de la
boda la casa pasara a ser mia, ¿no es eso lo que quieres?
Amy hizo una pausa poniendo los ojos en blanco- si,
pero..
-Despues de eso quizás le pase algún accidente y ya, tu
seras la dueña de todo esto- dijo extendiendo su brazo frente a amy para que
mirara toda la casa- y también de toda la pensión de los padres de Shad, ¿eso
esta mucho mejor no?, podras deleitarte con mucha comida deliciosa, viajar a todos
lados conmigo por su puesto, ser la envidia de todas.
-nunca lo había visto de esa manera- sus ojos se
postraban en el suelo
-Es que tu nunca quieres ver mas alla de tus celos Amy,
ella es mi juguete, tu eres mi verdadera joya- dijo de manera seductora tomando
el mentón de la menor para que lo viese a los ojos, dándole un beso corto en
los labios
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
La mañana se asomaba una vez más en un negro y crudo día
para la joven murciélago, temerosa comenzó a despertarse abriendo un ojo,
percatándose de que chili no estaba junto a ella, suspiro aliviada y se sentó
con dificultad en la cama, sintiéndose adolorida, humillada, asustada, y
enojada.
-No puedo creer que me haya hecho esto… ¿Cómo fue que
despues de ser tan dulce conmigo, tuvo que tocarme de esa manera?...- se
cuestionaba la chica cabizbaja, la puerta abriéndose la hizo estremecerse
mirando con terror a quien entraba con una bandeja de jugo de naranja,
pastillas para el dolor, pan tostado con mermelada y una rosa de color negra
sobre esta, dejándola sobre la mesa de noche junto a la cama.
-Veo que ya despertaste, crei que tendría que hacerlo si
no tu desayuno se va a enfriar- dijo chili acercándose a la temblorosa chica
que sonreía de manera nerviosa
-C-claro.. muchas gracias por traerme el desayuno- con la
voz temblorosa la chica agradeció y se levanto de la cama sin embargo el can la
volvió a sentar en la cama cosa que a ella le altero un poco, mirando los ojos
oscuros del chico.
-¿no vas a dejarme levantarme para comer?- cuestiono la
chica
-Si, si te voy a dejar levantarte, tienes que trabajar,
¿no?
-Si, hoy tengo que volver al trabajo tu sabes con eso de
que mina no esta pues… s-se junta
-¿Y a que hora vuelves?
-Emm.. sinceramente no lo se, todo depende de la cantidad
de trabajo y de blaze, yo no puedo decidir mi horario, ella es mi jefa y…- fue
interrumpida con el chico que tomo las manos de la joven colocándola sobre su
cabeza, sometiéndola.
-No me importa que sea tu jefa, vas a decirle que tienes
que salir mas temprano, hoy ire por ti, ¿ok?
-S-si…- con la respiración agitada, cerraba las piernas y
miraba a otro lado
-Tranquila, no te are nada solo si te portas bien,
¿entendiste?- ella asintió y el la solto- será mejor que te apresures a comer y
a vestirte, te esperare abajo
-Es que acaso, ¿no vas a dejarme ir al trabajo por mi
cuenta?
-No, y menos sabiendo que puedes irte a meter con el
otro, entiéndelo bien, tu eres solo mia y nadie mas que yo va a tocarte- dicho
esto salio por la puerta, azotándola mientras que la chica dio un suspiro
pesado
-¿Cuándo fue que te volviste tan malo?....- susurro
mirando por la ventana, con los ojos cristalizados por las lagrimas que querían
escaparse de su cuerpo.
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
En la parte de abajo, la eriza estaba comiendo muy
tranquilamente mientras leia el diario, sintiéndose ama y señora de todo lo que
aun no le pertenecia, Chili bajaba las escaleras un poco molesto cuando esta se
levanto rápidamente abrazandole por detrás acariciando el pecho peludo del can
-¿Qué es lo que te pasa amor?, ¿te hizo enojar otra vez?-
pregunto mientras le hacia un masaje en los hombros y lo sentaba en el sillón
-Bastante, que bueno que te tengo aquí, si no me sacaría de
quicio- movió su cabeza hacia atrás para besar a la chica que comenzaba a
acariciar el pecho peludo del perrito, mientras que la azabache bajaba las escaleras
con un patalon negro de vestir, una camisa blanca, chaleco y botines, en su
cuello descansaba una pashmina de color celeste, al escuchar sus pasos acercándose
los amantes se alejaron como si nada pasara.
-Ya te estabas tardando
-No encontraba mi ropa, pero ya estoy lista- se amarraba
el cabello en una media coleta, dejando caer su cabello en cascada, tratando de
cambiar su semblante un poco
-bien, entonces vámonos, Amy acompáñanos te pasare a
dejar a la tienda para que hagas las compras de la cena
-Si, vámonos- dijo
tomando su cartera y su celular mientras salía de la casa seguida de la
azabache y por detrás chili, subieron al auto y se fueron primero rumbo al
trabajo de shad donde shadow estaba llegando, al divisar el auto se dio la
vuelta en la esquina antes de llegar a la cafetería, miro como la jovencita salía
del auto, ella asentía con la cabeza mientras el auto se arrancaba con Chili y
Amy en
su interior, un pequeño gruñido de enojo se le escapó a shadow.
-Ese maldito, que descaro llevar a las dos en el auto,
algo le debió haber hecho, ese no es el uniforme de siempre de Shad- dijo en
voz baja saliendo de su escondite encaminándose de vuelta al café
Mientras tanto en el café, Shad le había dicho a Blaze
que tenia que salir temprano porque tenia una cita con el decorador para su
boda, la gata al principio no le creyo y le cuestiono su porte tan “cubierto”,
la azabache solo contesto que se estaba resfriando y que por eso tenia que
llevar todo eso puesto y que incluso sus ojos estaban llorosos por la falsa
enfermedad, Blaze no le creyo al cien por ciento sin embargo acepto que saliera
temprano cosa que aliviano bastante a la otra.
Comenzando con su turno, la gata observaba bien a su
amiga quien caminaba mas lento de lo normal como si algo le doliera, al igual
que notaba que le costaba moverse o cuando se pegaba algo al cuerpo hacia una
cara de dolor.
-Shad, ¿segura que te sientes bien?, no te veo tan activa
el dia de hoy- Cuestiono la gata mientras que la jovencita regresaba con varias
*comandas en la mano
*Comandas: vale con el listado de bebidas o alimentos que
el comensal pide en un restaurant o cafetería
-¿Por qué lo preguntas?- entrego sus comandas sin si
quiera voltear a ver a su jefa-solo no dormi mucho anoche, este maldito
resfriado me tiene mal
-Deberias ir al médico entonces
-No!- grito alterada, a lo que blaze se extraño- emm… es
que odio los doctores, además no te preocupes esta mañana chili me dio una
pastilla para la gripe, pero ah.. me dio sueño con ella es por eso que estoy
asi- rio de manera nerviosa
-Shad yo no creo que tu…- fue interrumpida por shad
-Oh no, no hemos sacado la basura!, ya vengo blaze!!, te
encargo mis mesas- dijo ya con las bolsas en las manos y saliendo corriendo por
la parte trasera del edificio, extrañando aun mas a blaze que continuo
atendiendo las mesas de la murciélago.
En la puerta trasera de la cafetería la azabache tiraba
las bolsas con basura en el enorme bote oxidado, dando un largo suspiro- ¿Cómo voy
a poder ocultar esto?
-¿Qué es lo que tienes que ocultar?- el azabache estaba
recargado en la pared justo al otro lado del basurero- no te hagas la que no sabes,
dime de que estas hablando
-Ah, Shadow… d-de nada…- contesto apartándose del
contenedor de basura por lo que el erizo hizo lo mismo acercándose un poco a
ella
-Sabes que puedes confiar en mí, ¿Qué te pasa?, ayer no
estabas así
-No, no te acerques, aléjate de mí!- negaba la azabache
mientras se hacía para atrás con cada paso que shadow daba
-Shad, por amor a chaos, ¿quieres decirme que te pasa?-
continuaba dando pasos hacia adelante mientras que ella hacia lo mismo y
torpemente tomaba una botella rota del suelo para amenazar al joven
-No te acerques más, si lo haces voy a tener que
atacarte- con las manos temblorosas sostenía la botella frente a shadow quien negó
con la cabeza tomando la botella y quitándosela- Shad, ¿Qué mosco te pico?- la
tomo de la cintura acercándola a él, por lo que la chica comenzó a golpearle el
pecho con los puños cerrados- déjame, basta!, suéltame!!- gritaba una y otra
vez, intranquilizando al erizo que la sostenía fuerte.
-por favor suéltame ya!, o voy a gritar!, te juro que
grito Shadow!- con un tono amenazante y tembloroso en la voz la azabache miraba
enojada al erizo quien tomo sus muñecas para detener sus golpes
-¿Ya vas a decirme que tienes?
-Suéltame, duele…- con la mirada cabizbaja la azabache
dejo de luchar mientras unas lágrimas se escurrían por sus mejillas.
-no te voy a soltar hasta que me digas, que te pasa
-No te voy a decir!, solo aléjate de mí, deja de verme,
de seguirme, por favor!
Shadow la sacudió suavemente para que la mirara sin
embargo su semblante de dolor se notaba bastante, sus lágrimas recorrían más
sus mejillas y shadow no lograba entender por qué, hasta que vio cómo su
pashmina se había bajado un poco mostrando unos moretones en su cuello
-Shad, ¿Qué te paso?- le pregunto mientras le retiraba la
pashmina mostrando unos cuantos moretones pequeños, los cuales estaban
cubiertos por un poco de maquillaje- ¿pero quién fue el que te?..
La azabache lo interrumpió arrebatándole la pashmina volviéndosela
a colocar- Ya estarás contento- dijo molesta, mientras se alejaba un poco para
entrar de vuelta a la cafetería* por favor, aléjate de mí,
ya no quiero verte
Shadow…
-¿fue el verdad?
No hubo respuesta
-Fue chili, ¿no es cierto!?, dejare que venga para que le
ponga una paliza, tu eres una rosa y nunca debió tocarte de esa manera!
-No!, no quiero que te lastime, solo… solo, ignora lo que
acabas de ver- se sostuvo del muro cerca de la puerta mirando por última vez a
shadow, dándole una media sonrisa- Gracias, por haber estado conmigo, pero… ha
llegado el momento de dejarnos de ver, estoy comprometida y..- las lágrimas se
escaparon de sus ojos y no pudo continuar por lo que entro a la cafetería cerrando
la puerta detrás y recargándose sobre esta, dejando a un enfurecido Shadow fuera.
-Perdóname… pero quiero protegerte…- susurro mientras
limpiaba sus lágrimas con la manga de su camisa.
Continuara....
Nota de la escritora: Ya estamos en los ultimos capitulos, y vamos a tener un epilogo, cosa comun en la mayoria de mis series, asi que vayan preparando los pañuelos que ya tengo un final planeado muy pero muy malo muajajajaja soy mala xD
oh y les recomiendo escuchar la cancion de donde me inspire para esta parte del capitulo, aqui les dejo el link: https://www.youtube.com/watch?v=J1Z284ycCW0