Lovegame Capitulo
27: ¿Por qué a mí?
Como todos los días
el erizo azabache se encontraba haciendo su acostumbrado patrullaje en la calle
donde la azabache vivía, siempre pasaba frente a su casa con la esperanza de
verla saliendo de ella, con esa sonrisa cautivadora, esos ojos avellana tan
brillantes y ese hermoso semblante de una princesa, pero ya no más, habían pasado
tres meses desde la última vez que la vio, su imagen perfecta cambio a la de
una chica asustada y frágil llena de moretones en el cuerpo, todo lo que había sido
se quedaba en el pasado, se desvanecía y a Shadow lo traía vuelto loco y
molesto.
Todas las noches
recordaba el ultimo día que la vio, se lamentaba por no haber podido ser el
quien la salvara, después de todo las señales estaban ahí pero él no quería verlas,
ella ocultaba su dolor, pero esas marcas de violencia no podía hacerlas a un
lado ni debía ignorarlas.
Shadow recordaba
como en las noticias o en la estación de policía siempre encontraba reportes de
jóvenes que asesinaron a sus novias, esposas, amantes, amigas por la violencia
que Vivian dentro de su relación, comenzaba por un pequeño empujoncito y
terminaba con un verdadero apuñalamiento, él no quería que su querida murciélago
terminara como una más.
-Shadow, ¿Qué haces
aquí?, creí que estabas en la oficina- la murciélago albina sacaba de sus
pensamientos al chico que tenía la mirada perdida en la casa de la azabache
-Desde la oficina
no voy a conseguir nada, necesito encontrarla
-¿crees que siga
con vida?- replico la albina un poco cabizbaja acariciando su brazo derecho; el
azabache giro la mirada con rabia tomando por el brazo a la chica que se sobresaltó-Ella
está viva, lo sé!, Mina tiene razón, la herencia de sus padres sigue en el
banco, eso quiere decir que la tienen con vida!
-S-shadow…-contesto
asustada
-Yo sé que fui un
imbécil por no darme cuenta de lo que le pasaba, debí insistirle mas, debí
llevármela
cuando tuve oportunidad, cuando la vi golpeada en vez de largarme como un
cobarde rencoroso debí ayudarla, sacarla de ese infierno y ahora sea donde este
juro que la encontrare!, y la traeré con bien a mi lado- ya con las lágrimas
escurriendo por sus ojos soltó del agarre a la albina quien lo abrazo
fuertemente acariciando sus púas traseras, consolándolo, brindándole su apoyo.
-Perdón, no quería
hacerte sentir mal, es solo que.. A estas alturas es preferible que ella..
-Cállate, Rouge
de verdad, cállate, no es mejor que ella este muerta, ella debe estar viva, a mi
lado, debe ser feliz conmigo!
-Shadow, tú y yo
sabemos que cuando una persona sufre de ese tipo de daño ya no es bueno que
siga viviendo, recuerda lo que nos enseñaron: Hay que matarlo para que no sufra
-¿te estas
escuchando?, Rouge parece que ella no te importa!, ¿si te das cuenta de que por
tu maldita culpa está pasando todo esto!?
-¿A que yo la
obligue a acostarse contigo?, hicimos una apuesta, solo era un juego!
-Pues ese juego
se terminó en el infierno en vida!, así que ni se te ocurra volvérteme a
acercar, estas mal, estas enferma, tal vez tú te hayas dado por vencida pero yo
no, jure que la encontraría y así va a ser, así que no me estorbes!-furioso el
chico camino en rumbo contrario de la murciélago que suspiro pesadamente, sabía
que sus palabras eran dañinas para el estado del erizo, pero en el fondo sabía
que tenía razón, si Shad había sido secuestrada por su “prometido” era obvio
que él la tendría sometida de una u otra manera y que el daño psicológico en la
azabache seria irremediable, sin embargo tampoco quería tirar la toalla, no
aun, no quería darse por vencida todavía así que voló rápidamente hasta la estación
de policía, escabulléndose por el lugar hasta la oficina de shadow donde por
fortuna todavía no había llegado, veloz mente entro en la base de datos de la búsqueda
de la menor, encontrándose con poca y variada información.
Descargo toda la información
en una memoria USB de color morada, con la plática que tuvo con el erizo estaba
segura de que él, la daría por eliminada de la búsqueda así que, qué mejor que
buscar por su cuenta, mientras la información terminaba de descargarse fijo su
mirada en un enorme mapa con tachuelas en ciertas zonas de Mobius, en los
lugares donde los testigos dijeron haber visto a la eriza rosada, el patrón era
sencillo formando una especie de
cuadrado, en el primer mes se movían en una zona de dinero en Mobius,
sin embargo en el segundo mes el patrón era menos constante solo a las afueras
de Mobotropolis, y en el tercer mes, nada, ni un solo avistamiento.
Rouge analizo un
instante el patrón, tratando de imaginarse a sí misma como Chili-¿Si yo fuera
un novio golpeador y necesitara a mi novia viva, donde la tendría?- pensaba con
los brazos cruzados.
-No me quedaría en
Mobius, sería estúpido hacerlo, ese sería el primer lugar en donde la policía la
buscaría..-susurraba mientras la computadora daba el aviso de que los archivos habían
sido copiados, la murciélago volvió al ordenador desconectando la memoria- Si
tu no quieres pensar con la cabeza fría, yo si lo are- dijo para sí misma,
saliendo de la oficina con la información entre las manos, la búsqueda por
parte de Rouge daba inicio.
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
En el nuevo hogar
de Shad, la chica se encontraba barriendo la sala mientras escuchaba el canto
de los pajarillos detrás de la ventana de la sala, también escuchaba el reír de
unos niños que se encontraban jugando en la calle a las atrapadas, la chica
dejo su tarea acercándose a la ventana que se encontraba cerrada con llave por
dentro, acariciaba las cortinas de seda grisácea mientras miraba a los pequeños
jugando, siendo libres, siendo ellos mismos, divirtiéndose sin importarles lo
que pasaba a su alrededor.
Sus ojos avellana
ocultos por los verdosos comenzaron a inundarse de lágrimas, aventando la
escoba a un lado, golpeaba con furia y rencor la ventana, el suelo se humedecía
con sus pequeñas lágrimas, recargaba la frente en el vidrio sin dejar de
golpearlo a puño cerrado.
La puerta de la
casa se abría dejando entrar a Amy que también había cambiado su físico, su
cabello era más largo de color azabache, el color de sus ojos era grisáceo y
utilizaba un vestido de color rosa con botines de color blanco, la chica reía
muy contenta mientras disfrutaba de un cono de helado de chocolate con chispas,
detrás suyo chili estaba tomándole de la mano, los chicos estaban tan felices
que ignoraban como la chica continuaba golpeando la ventana.
-¿Y ahora a esta
loca que le pasa?- decía con desprecio Amy terminándose su helado.
-Shad, quítate de
ahí, sabes que tienes prohibido acercarte a las ventanas- chili hablo en un
tono serio dejando a la eriza para acercarse a la azabache y tomarla de los
hombros para alejarla de la ventana, la pobrecilla solo sollozaba y temblaba
por el agarre de chili, este la dirigió hasta el sillón donde la sentó plantándole
un beso en la frente.
-Deberías
regresarla a su cuarto, aquí no nos sirve para nada
-Mira, querida,
cuando yo quiera se va, además, la boda es pasado mañana, ¿Qué no debemos
conseguirle un atuendo adecuado?- el chico acariciaba la mejilla de la murciélago
quien apretaba sus ojos y cerraba sus piernas colocándose una almohada sobre
estas- Ash, como quieras, por mí que solo firme la petición de bienes
compartidos.
-Tranquila, ya
todo esto va a terminar para los tres, pasado mañana pasaras a ser mi esposa, y
tu fortuna pasara a ser de mi amada Rose, ¿Qué no te alegras Shad?, te daré
aquello que anhelas más que a nada en todo el mundo, tu libertad-dijo esto último
en susurro mordiéndole un poco la oreja a la mayor.
Shad abrió los
ojos como platos mirando directamente a chili, dando una leve sonrisa llena de esperanza,
asentía y tomaba por los hombros al can, el dio una pequeña risa descendiendo
sus manos hasta las piernas de ella- pero primero, debes saldar tus cuentas
conmigo, dulzura, tu sabes toda tu fortuna pasara a ser mía y de Amy, de lo
contrario nunca saldrás de aquí.
Ella asentía rápidamente,
tragando saliva y suspirando pesadamente- pero no puedo casarme contigo luciendo
así, regresamos por ti para llevarte a comprarte un vestido y quizás un poco de
lencería para la noche de bodas.
La murciélago bajo
la mirada un poco entristecida, acariciando su cabello nerviosamente, creía que
después de firmar ese dichoso papel seria libre pero todo indicaba que no, que
primero habría una “noche de bodas”, seguramente mucho más tormentosa que las
noches anteriores que tenía con su prometido, solo dos días más y ya sería
libre, eso pensaba y eso era lo único que quería pensar en esos momentos.
-En ese caso,
vamos entonces
-A no, tu no, que
nos vean a los tres será bastante raro, ¿no te parece, Amy?
-Ahora resulta
que vas a sacar a pasear a esta,¿ y a mí me vas a dejar encerrada!?-le replico
Amy a
Chili apretando sus puños.
-No dije que tendrías
que quedarte en la casa, simplemente te dije que no vas a venir con nosotros,
que ella vaya a comprar un vestido para una boda contigo es muy raro, y más si
nos ven juntos con lo pegos teosa que eres conmigo-el can se levantó y ayudo a
levantar a la murciélago.
-Te recuerdo que aquí
la señora de la casa soy yo, no ella!
-Y yo te recuerdo
que sin mi tú no tienes nada, así que compórtate y has lo que te digo!
-Ay!!, ya me
tienes harta, anda entonces lárgate con ella a algún hotel, pero donde no vea
mi nombre en el testamento te mato, ¿entendiste!?-la eriza camino empujando un
poco a la murciélago, para irse a su habitación azotando la puerta tras ella.
-Discúlpala, ha
tenido días difíciles, no sé qué le pasa-las miradas de los dos chicos estaban
puestas en la habitación donde amy se había encerrado, chili tomo del brazo a
la jovencita y abrió la puerta deslumbrando a la pobre que se cubrió los ojos
con su antebrazo.
-Perdón, se me
olvido que ya no estas acostumbrada al sol- rápidamente de un bote de color
caoba junto a la puerta tomo una sombrilla de color transparente con puntos
negros, la abrió y se la entregó a la chica para que se cubriera del sol.
-Seguramente esto
te ayudara, tranquila el centro comercial no está lejos de aquí, ahí te
comprare el vestido y todo lo que necesites para que te veas divina-la chica
dio una media sonrisa cubriéndose del sol con la sombrilla, emprendiendo el
viaje al centro comercial, a cada paso la chica veía maravillada el lugar donde
se encontraba.
Ya había tenido
la oportunidad de salir en algunas otras ocasiones como la sirvienta de los dos
jóvenes pero jamás “sola” con Chili, las casas eran bastante elegantes de dos
pisos con balcones llenos de flores, las calles pavimentadas con pequeños
jardines en las entradas frontales, niños jugando de aquí para allá, las aves
volando a su alrededor, aspiraba el dulce aroma del aire fresco y limpio, con
unos toques de café, galletas recién horneadas y lavanda.
Todo era
perfecto, todo tenia vida dentro de la oscuridad donde se había encerrado, unos
minutos más tarde los dos ya se encontraban frente a las puertas del centro
comercial, el can cerro la sombrilla de la chica pero el sol le seguía lastimando,
no podían estar con la sombrilla adentro del centro comercial así que se
acercaron a un puesto ambulante de gafas de sol.
-Escoja las que
quiera señor, son de muy buena calidad, ¿son para usted o para la señorita?-comentaba
un erizo mayor de color celeste y ojos verde olivo, la chica le sonrió
amablemente señalándose a sí misma.
-Son para ella,
escoge las que más te gusten, amor- afirmo chili, Shad asintió y comenzó a
observar todas las gafas.
-¿Su novia es
muda?, eso debe ser difícil para usted, que bueno que encontró a alguien en el
mundo que la hace feliz y que la comprende- el erizo comento de manera educada
y amable, Shad suspiro cambiando su semblante a uno muy depresivo, divisando
las gafas encontró unas de su color favorito: Azul. Con pequeñas líneas blancas
que le gustaron mucho, señalo las gafas mientras chili sacaba su billetera-
queremos esas, por favor, ¿Cuánto cuestan?
-No es nada, tómelas
como un regalo-con una sonrisa tomo las gafas y se las entregó a la chica que
hizo una reverencia como agradecimiento al erizo que tenía enfrente- es usted
muy afortunado, señor, tiene una señorita muy educada y dulce como novia, no debería
dejarla ir nunca.
Shad dio una
media sonrisa por el comentario colocándose las gafas; chili por el contrario sonrió
con cinismo- descuide, jamás la dejaría ir, sé que tengo un tesoro entre mis
manos-dijo con sarcasmo, tomando de la mano a la chica para adentrarse en el
centro comercial, la murciélago giro su mirada despidiéndose con su mano del
amable erizo quien hizo lo mismo, sin embargo noto que la chica a pesar de
estar con su “novio” aparentemente no se le veía feliz, él tenía la suficiente
experiencia en la vida como para saber que esa chica no estaba contenta, algo
le sucedía pero sería imposible comunicarse con ella, ya que para él, la
pobre cita era una muda.
-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-
Mina se encontraba preparando la cena, unos deliciosos Chilidogs para Sonic, siempre buscaba la manera de consentirlo, ya que despues de esa inesperada visita al hospital quería tenerlo como un rey, y no era para menos, Sonic casi pierde la vida en el accidente, seguia de incapacidad en el trabajo por su pierna rota, pero ese no era un freno para que el erizo ayudara a su novia a buscar a su amiga, los dos tambien tenian una investigacion por su cuenta, ya que al tener contacto con su hermano era mas facil saber sobre los movimientos en las cuentas bancarias de la murcielago.
Con la informacion de ellos y la de shadow sentian que en cualquier momento podrian dar con ella, cosa que no habia pasado en los ultimos meses, mas sin embargo la esperanza no se perdia, a pesar de que todos los intentos de encontrarla habian fallado.
Mina coloco los chilidogs en una bandeja de plastico y camino hasta la sala donde se encontraba Sonic recostado en el sillon con la pierna enyesada sobre un banquito, mientras veia las noticias en la television, apenas diviso a su novia y extendio los brazos hacia ella para recibirla con un abrazo, la chica dejo la bandeja sobre una mesa cerca del erizo correspondiendo al cariño de el.
-Ya casi te quitan el yeso, ¿no estas emocionado?
-Estoy mas emocionado por tenerte aqui, gracias por tu apoyo Mina, de verdad no se que hubiera hecho sin ti.
-Ni yo sin ti, te amo tanto, sin ti me muero, no sabes como estaba de asustada ese día
-Lo se, las enfermeras me decían que afuera siempre estaba esperándome mi esposa-acarició el cabello de la chica robandole un dulce beso
-Sonic.. No puedo ya con esto, soy feliz contigo pero.. extraño mucho a shad, la última conversación que tuvimos no fue muy agradable y ahora que no esta me siento muy arrepentida de no haberle hecho entender..
-nena, tu no tienes la culpa, ¿ok?, la vamos a encontrar no te preocupes
-trato de no hacerlo, pero.. es muy difícil, su hermano esta desesperado, todo el mundo está buscando también, es como si se la hubiese tragado la tierra.
~*~*~*~*~*~*~*~
Rouge se encontraba en su departamento revisando toda la información en su laptop mientras bebía una copa de vino, el televisor estaba encendido en un canal donde pasaban programas policiales y criminales, los favoritos de la chica.
Estaba sólo escuchando el audio del aparato ya que su vista estaba puesta en la laptop-Tienen tanto pero a la vez nada, fueron muy descuidados los primeros dos meses, pero ahora es como si todo estuviera bien planeado, según las coordenadas de avistamiento de amy ellos no permanecen en un lugar mucho tiempo.. Mhhh.. mis únicas opciones serían Radical city, Solaris y Green Hill-decía para si misma sorbiendo de su copa.
-Lo se, las enfermeras me decían que afuera siempre estaba esperándome mi esposa-acarició el cabello de la chica robandole un dulce beso
-Sonic.. No puedo ya con esto, soy feliz contigo pero.. extraño mucho a shad, la última conversación que tuvimos no fue muy agradable y ahora que no esta me siento muy arrepentida de no haberle hecho entender..
-nena, tu no tienes la culpa, ¿ok?, la vamos a encontrar no te preocupes
-trato de no hacerlo, pero.. es muy difícil, su hermano esta desesperado, todo el mundo está buscando también, es como si se la hubiese tragado la tierra.
~*~*~*~*~*~*~*~
Rouge se encontraba en su departamento revisando toda la información en su laptop mientras bebía una copa de vino, el televisor estaba encendido en un canal donde pasaban programas policiales y criminales, los favoritos de la chica.
Estaba sólo escuchando el audio del aparato ya que su vista estaba puesta en la laptop-Tienen tanto pero a la vez nada, fueron muy descuidados los primeros dos meses, pero ahora es como si todo estuviera bien planeado, según las coordenadas de avistamiento de amy ellos no permanecen en un lugar mucho tiempo.. Mhhh.. mis únicas opciones serían Radical city, Solaris y Green Hill-decía para si misma sorbiendo de su copa.
-Pero seria imposible, según los informes se mueven en zonas de alta sociedad, ummm.. esto va a resultar mas tedioso de lo que imaginé-cerro de un golpe la laptop recostando su cabeza sobre esta con la mirada fija en el televisor donde el episodio estaba por el desenlace.
En el capítulo un grupo de policías estaba investigando el secuestro de una joven de 15 años la cual había caído en una red de trata de blancas, se encontraba en el interrogatorio una chica que había sido víctima de la misma banda pero había logrado escapar antes de que fueran exportados a otro lugar.
-¿reconoce usted a esta joven? -decía el hombre policía, la chica que estaba frente suyo observaba la fotografía detenidamente
-Si, se llama Dayane
-Yo la tengo registrada como Teresa
-A todas nos cambian el nombre, a las más jóvenes les cambian el color del cabello o de los ojos, para que así sea más fáciles de vender..
Rouge se impresionó bastante por lo último dicho, los comerciales hacían su acto de presencia por lo que la murciélago se levantó de su silla, mirando una fotografía de Shad que estaba junto a la laptop.
-Eso es!, tienen razón!!, cuando secuestras a alguien es obvio que la familia la buscará y que mejor que cambiarle el físico! -se dijo a sí misma-Shadow tiene que saber esto.
Continuará
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